La velada inició con el moderador, Arnauld Miquel, que nos visitó desde la Embajada de Francia en Colombia, con la pregunta sobre la experiencia del cine para los panelistas.
Luce Grosjean, distribuidora, nos contó sobre su primera experiencia en un festival de cine. Ella ve la distribución como un juego de mesa, muy estratégico. Por su lado, Valentina Otormin, programadora de películas, explica que desde su experiencia como uruguaya trabajando en espacios franceses ha encontrado muchos clichés en torno a lo que es ser latinoamericano. Desde su papel como programadora ha buscado ser resistencia para visualizar las voces latinoamericanas sin ser exotizadas. Cierra su participación diciendo “El cine tiene de hermoso que en muy poco tiempo puede conectar a gente muy distinta y de realidades diferentes y se dan cuenta que sus realidades al final no son muy distintas”. Por último, Thierry Lenouvel, productor, explica que él se concentra en el proyecto y en la calidad del mismo, pero, sobre todo, en las relaciones humanas y la complicidad que existe entre el productor y la realización. Además, agrega que él no es el tipo de productor que se apropia del proyecto, en cambio, solo lo acompaña en calidad de co-productor.
¿Cuáles son las buenas prácticas entre países?
Para Thierry, un gobierno que apoya el cine es esencial, y desde Francia suelen apoyar a Latinoamérica. También hay que tener en cuenta las co-producciones oficiales y no oficiales. Hay encuentros bilaterales que facilitan el uso de fondos públicos franceses.
¿Cómo convertirse en un aliado de los proyectos cinematográficos?
Luce menciona que el posicionamiento con el público. En su ámbito, las animaciones para adultos, saben que sus productores, directores y programadores tienen que trabajar juntos porque su público es muy específico.
Para Valentina, el trabajo de programación es algo muy colectivo. Se busca que la calidad con la que se cuenta una historia y la propuesta cinematográfica sean interesantes y originales para poder llamar la atención de los programadores. A ellos les interesa que una historia se sienta propia y que sea diversa.
¿Cómo creen que Francia puede ayudar a Latinoamérica?
Thierry explica que para distribuir una película hay que priorizar festivales importantes. Cuando se trata de presentar una película en una selección de un festival como Cannes o Berlinale y organizar una premiere mundial hay que contar siempre con un distribuidor nacional y un agregado de prensa que se encargue de la distribución de la película.
Valentina, por su lado, agrega que los festivales son espacios de difusión y visibilidad de la película como La hija cóndor que ganó el Abrazo a la Mejor Película en Biarritz y que consecuentemente lo ha llevado a otros festivales
Finalmente, los 3 expositores concluyen que los festivales generan espacios de encuentro más allá de las películas. Sin embargo, siempre hay que saber a cuál postular, porque hay algunos muy específicos en los que tu película puede resaltar. Investigar, indagar, explorar y postular.
Para despedir el conversatorio, Josué Méndez, director creativo del 30° Festival Internacional de Cine de Lima PUCP agradeció a los representantes franceses por ser nuestros aliados históricos.